Ramiro El Desarrollista Guzmán

MILENIO Diario de MonterreyViernes 03 de noviembre de 2006Efrén SandovalAntropólogo Social 

 

Con motivo de su centenario, Cemex lanzó algunos spots en los que se refleja la ideología de la empresa. Bosques convertidos en fraccionamientos, cielos azules cubiertos por puentes, niños jugando debajo de un complejo vial, edificios que emergen como flores de la tierra. Se infiere que a lo largo de sus cien años Cemex ha significado progreso, civilización, urbanización y seguramente desarrollo y cultura. Las palabras de Ramiro Guzmán Barbosa, desarrollador del proyecto Valle de Reyes en la Huasteca, me recordaron esa ideología que mide el progreso en costales de cemento.El señor Guzmán, convertido en el clásico y malvado personaje de película que, escudado en un utilitarismo deshumanizante, despoja de sus tierras a los que sólo eso tienen, le dijo a Adriana Esthela Flores, en entrevista para MILENIO publicada el 1 de noviembre de 2006, que si hiciéramos caso a los “fundamentalistas ecologistas” que están en contra de su proyecto, “no existirían las ciudades, no existiría la cultura”. Para empresarios como Guzmán, al igual que para empresas como Cemex, la urbanización es sinónimo de cultura; todo lo demás es polvo que contamina el aire, campesinos con sombrero que viven en cuchitriles, niños que persiguen chivitas desnutridas, gente ignorante cuya vida estorba al desarrollo y el progreso, a esos valores tan fundamentalistas y etnocentristas de la época actual.Por si fuera poco, la visión del Desarrollador Guzmán (¡en esta esquina, con cinco mil casas, un túnel de 600 metros, un campo de golf y un parque urbano en un parque ecológico, Ramiro El Desarrollador Guzmán!) es compartida no sólo por las grandes empresas, sino también por los gobernantes que están a su servicio. En primer lugar, tenemos a la triste Irma Adriana, quien ahora ha sido promovida para difundir sus ideas ecologistas, el desarrollo sustentable y el amor por la tierra, en todas las primarias del estado. En segundo lugar está el góber José González, quien cantinflescamente le da largas al asunto haciendo como que declara, pero sin decir nada en concreto (ver declaraciones en MILENIO, 31 de octubre de 2006). El movimiento ciudadano que defiende a la Huasteca de las voraces fuerzas del progreso merece un gran reconocimiento, sobre todo en estas tierras en que cualquier forma de organización, de protesta, de dignidad, es vista como actitud de gente sin jale, del sur, floja y acarreada. No se trata de fundamentalismo, señor Guzmán, se trata de ecología, aunque es lógico que no entienda, esa idea es muy avanzada para su arcaica y utilitarista mentalidad. Aquí el único fundamentalista es usted.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: