Decreto del Parque Nacional. 4 octubre 1939

Decreto del Parque Nacional
“Cumbres de Monterrey”

¡Decreto que declara Parque Nacional “Cumbres de Monterrey”, los terrenos que rodean a dicha población.

Al margen un sello con el Escudo Nacional, que dice: Estados Unidos Mexicanos.- Presidencia de la República.

LÁZARO CÁRDENAS, Presidente de los Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, a sus habitantes, sabed:

Que en uso de las facultades que me otorgan los artículos 22 y 41 de la Ley Forestal, de 5 de abril de 1936, y atendiendo a lo dispuesto por los artículos 39, 47 y 48 del Reglamento de dicha Ley, y

CONSIDERANDO, que las montañas culminantes del territorio nacional, que forman la división de sus principales valles ocupados por ciudades populosas y que, a la vez, constituyen la división de las cuencas hidrográficas que por su extensión contribuyen de manera considerable a la alimentación de las aguas de los ríos, formación de manantiales y lagunas de los propios valles, manteniendo constantemente su régimen hidráulico, si están cubiertas de vegetación forestal, como deben estarlo, para evitar la erosión de sus terrenos en declive y para mantener el equilibrio climático de las poblaciones que como la Ciudad de Monterrey, cuenta con un clima riguroso, con variaciones frecuentes, que es necesario atenuar para asegurar la buena salud de sus habitantes, para cuyo objeto es necesario que las montañas culminantes que rodean dicha población sean protegidas de manera eficaz en sus bosques, pastos y yerbales;

CONSIDERANDO, que el Río de Santa Catarina, del Estado de Nuevo León, es una corriente de carácter permanente que recibe sus aguas de manantiales que afloran en diferentes cañadas, cruzando una serie de escalonados, limitados por acantilados o vertientes de una pendiente considerable, que se ligan por cañones de anchura variable y registrándose temporalmente copiosas lluvias sobre la elevada Sierra de Santa Catarina, dando lugar a crecientes que descargan sobre el mencionado río en corto tiempo, volúmenes de agua considerables, dando origen a desbordamientos frecuentes que inundan gran parte de zona urbanizada de la Ciudad de Monterrey; el Departamento Forestal y de Caza y Pesca, basándose en los estudios técnicos llevados a cabo en la región, considera de urgente necesidad la construcción de obras destinadas a corregir la torrencialidad del mencionado río de Santa Catarina y asegurar de esta manera que su régimen hidráulico sea regular y constante, poniendo fin al grave peligro de las inundaciones;

CONSIDERANDO, que la misma belleza natural de estas montañas y la de su flora y fauna constituyen un atractivo poderoso para el desarrollo del turismo, ya que se cuenta con la carretera nacional México-Ladero y algunos caminos secundarios, así como senderos, que permiten el acceso del turismo a los diferentes lugares de las mencionadas montañas que rodean a la Ciudad de Monterrey;

CONSIDERANDO, que es necesario asegurar por todos los medios posibles la conservación de la vegetación que actualmente cubre los terrenos montañosos a que se ha hecho referencia y además restituir mediante trabajos de repoblación el arbolado que ha desaparecido en amplias zonas dentro de la Cuenca Hidrográfica del Río de Santa Catarina, que forma parte del Río San Juan, cuyas aguas se almacenarán en la Presa “El Azúcar”, Tamps., que actualmente se viene construyendo; he tenido a bien expedir el siguiente

DECRETO:

ARTÍCULO PRIMERO: Se declara Parque nacional con el nombre de Cumbres de Monterrey, destinado a la conservación de la flora y fauna comarcanas, los terrenos que rodean a dicha población, los cuales están comprendidos dentro de los linderos siguientes:

Partiendo del paraje denominado Lazarillo, situado al SW del cerro de este nombre, el lindero sigue con rumbo NE a lo largo de la carretera México-Laredo hasta llegar al paraje denominado Los cristales en cuyo recorrido se deja comprendido el lugar denominado Juanuco o Villa de Santiago, situado en el kilómetro 960 de dicha carretera; de los Cristales el lindero sigue con dirección NE y N.N siguiendo las cumbres más latas de la Serranía de la Silla, hasta llegar al poblado de Guadalupe; de aquí se continúa con rumbo NE hasta llegar al paraje Santa Rosa que es la confluencia de la Carretera México-Laredo con el Río Pesquería; de Santa Rosa, el lindero sigue con dirección N y sigue el cauce del Río Pesquería hasta llegar al Cerro del Fraile; de este cerro se continúa con rumbo SE siguiendo el cauce del Río de los Muertos, hasta llegar al paraje denominado Los Muertos; de este punto el lindero sigue con rumbo SE siguiendo el límite de los Estados de Nuevo León y Coahuila, hasta llegar al paraje denominado La Camotera, situado hacia el SE de la laguna de Sánchez, de este lugar la línea sigue con rumbo SE, hasta llegar al paraje denominado Potrero Redondo, de aquí la línea cambia con dirección NE, tocando Las Adjuntas, hasta llegar a Lazarillo que fue el punto de partida.

ARTÍCULO SEGUNDO: Los trabajos de corrección torrencial y de regulación de las corrientes que tienen nacimiento dentro de este parque nacional, se atenderán en cooperación de la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas, del departamento Forestal y de Caza y Pesca y del Comite Impulsor del Parque Nacional Cumbres de Monterrey.

ARTÍCULO TERCERO: El Departamento Forestal y de Caza y Pesca tendrá bajo su dominio la administración y gobierno de dicho parque nacional, con la intervención de la secretaría de Hacienda y Crédito Público, respecto a los gastos que el mencionado gobierno y administración ocasionen; quedando excluidos del parque nacional las zonas urbanizadas, los cultivos agrícolas ya establecidos, siempre que no tengan una pendiente mayor de diez porciento y los aprovechamientos mineros. Las explotaciones del turismo ya establecidas por particulares, quedarán sujetas a la reglamentación correspondiente que dicte el propio Departamento Forestal y de Caza y Pesca para los parques nacionales y muy especialmente para el de Cumbres de Monterrey.

ARTÍCULO CUARTO: Teniendo en cuenta las razones expuestas en los considerandos del presente decreto, no se harán dotaciones ejidales en los terrenos comprendidos dentro de los linderos citados en el artículo primero, con fundamento en el acuerdo presidencial de fecha 28 de abril de 1937.

ARTÍCULO QUINTO: Los terrenos comprendidos dentro de los linderos fijados en el artículo primero del presente decreto, quedarán en posesión de sus respectivos dueños, en tanto cumplan con las disposiciones que sobre el particular dicte el Servicio Forestal en beneficio del parque nacional mencionado.

TRANSITORIO:

ARTICULO ÚNICO. El presente Decreto entrará en vigor tres días después de su publicación en el Diario Oficial de la Federación.

En cumplimiento de lo dispuesto por la fracción I del artículo 89 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, y para su debida publicación y observancia: promulgo el presente Decreto en la residencia del Poder Ejecutivo Federal, a los cuatro días del mes de octubre de mil novecientos treinta y nueve.- Lázaro Cárdenas.- Rúbrica.- El Jefe del Departamento Forestal y de Caza y Pesca, Miguel A. de Quevedo.- Rúbrica.- Al C. Lic. Ignacio García Téllez, Secretario de Gobernación.- Presente.

Secretaria de Agricultura y Fomento

Modificación del Decreto de fecha 24 de julio de 1942 de creación y

Publicado en el Diario Oficial de la Federación el 24 de julio de 1942

Decreto que legaliza la explotación o afectación de terrenos del Parque Nacional; Cumbres de Monterrey;, Nuevo León.

Al margen un sello con el Escudo Nacional, que dice: Estados Unidos Mexicanos.- Presidencia de la República.

MANUEL ÁVILA CAMACHO, Presidente de los Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, a sus habitantes, sabed:

Que en uso de las facultades que me otorgan los artículos 22 y 41 de la Ley Forestal, de 5 de abril de 1936, y atendiendo a lo dispuesto por los artículos 39, 47 y 48 del Reglamento de dicha Ley, y fracciones 10 y 12 del artículo 4o y artículo 21 y 52 de la Ley de Bienes Inmuebles de la Federación de 18 de diciembre de 1902; y

CONSIDERANDO PRIMERO, que por acuerdo de 28 de abril de 1937 los parques nacionales se declararon inafectables en materia de dotaciones y restituciones ejidales.

CONSIDERANDO SEGUNDO, que por decreto de 4 de octubre de 1939 se declaró Parque Nacional con el nombre de Cumbres de Monterrey, destinado a la conservación perenne de la flora y fauna comarcanas, los terrenos que rodean a la Ciudad de Monterrey, N.L., comprendidos dentro de los linderos pormenorizados en el artículo primero de dicho decreto;

CONSIDERANDO TERCERO, que en virtud de los dispuesto en el artículo tercero del referido decreto quedan excluidos del susodicho parque nacional, entre otras zonas, los cultivos agrícolas ya establecidos, siempre que los terrenos de que se trata no tengan una pendiente mayor de 10 %;

CONSIDERANDO CUARTO, que en el artículo cuarto del decreto a que se viene haciendo referencia se establece que no se harán dotaciones ejidales en los terrenos comprendidos dentro de los linderos citados en su artículo primero, con fundamento en el ya citado acuerdo de fecha 28 de abril de 1937, que declara inafectables, en materia de dotaciones y restituciones ejidales, los parques nacionales;

CONSIDERANDO QUINTO, que el artículo quinto del mencionado decreto previene que los terrenos comprendidos dentro de los linderos fijados en el mismo, quedarán en posesión de sus respectivos dueños en tanto cumplan con las disposiciones que sobre el particular dicte el Servicio Forestal en beneficio del Parque Nacional Cumbres de Monterrey; pero que ello no autoriza de modo categórico el cultivo de los terrenos agrícolas todavía enmontados, y que por tanto se ha estabilizado una situación de deficiente aprovechamiento que es nociva para la economía de la región;

CONSIDERANDO SEXTO, que interesa a la Nación aprovechar todos los terrenos susceptibles de cultivo, para incrementar la producción agrícola, encontrándose en este caso los terrenos forestales con pendiente de menos de 10%, que puedan ser desmontados y cultivados;

CONSIDERANDO SÉPTIMO, que la Constitución General de la República, en la fracción X de su artículo 27, prescribe de manera categórica y terminante que los núcleos de población que carezcan de ejidos serán dotados con tierras, bosques y aguas suficientes para constituirlos, conforme a las necesidades de su población, sin que en ningún caso se deje de concederles la extensión que necesiten;

CONSIDERANDO OCTAVO, que existen alrededor de 30 solicitudes ejidales en poder del Gobierno del Estado de Nuevo león, a las que no se les han podido ser ejecutadas, con perjuicio del incremento de la producción agrícola en dicha entidad federativa;

CONSIDERANDO NOVENO, que si bien son pertinentes y atendibles las razones que se tuvieron para considerar inafectables los terrenos de los parques nacionales, tales razones no son suficientes para invalidar las que existen para dotar y restituir a los ejidatarios que conforme a la Ley son acreedores a ellas;

CONSIDERANDO DÉCIMO, que sin perjuicio del fin perseguido mediante la creación de los parques nacionales, pueden dedicarse al cultivo de los terrenos de tales parques con pendiente inferior a 10%, siempre que los particulares o ejidatarios que los trabajen cumplan con las disposiciones que a través de la Dirección Forestal se dicten, para que los trabajos agrícolas a que los terrenos en cuestión se dediquen, no invaliden los propósitos que guiaron al Gobierno Federal a crear los parques nacionales;

DECRETO:

ARTÍCULO PRIMERO: Se reforma el punto primero del Acuerdo presidencial del 28 de abril de 1937, debiendo quedar en los términos siguientes: “Primero: Se declaran inafectables en materia de dotaciones y restituciones ejidales los terrenos de los parques nacionales con pendiente superior a 10%, pudiendo ser afectados en los términos de la Ley Agraria vigente los terrenos que tengan pendiente de 10% o menos y que sean apropiados para los cultivos agrícolas”.

ARTÍCULO SEGUNDO: Se reforma el punto tres del Acuerdo Presidencial de 28 de abril de 1937, debiendo quedar en los términos siguientes: “Tercero.- No se aceptarán solicitudes de tierras ociosas cuando aquéllas se refieran a bosques y terrenos forestales que tengan el carácter de parques nacionales y cuya pendiente sea superior al 10 %”.

En su artículo segundo dice: “Se reforma el punto tercero del Acuerdo Presidencial del 28 de abril de 1937, debiendo quedar en los términos siguientes: TERCERO.- No se aceptarán solicitudes de tierras ociosas cuando aquéllas se refieran a bosques y terrenos forestales que tengan el carácter de parques nacionales y cuya pendiente sea superior al 10 %”.

Artículo Tercero: Se reforma el artículo cuarto del decreto de 4 de octubre de 1939, debiendo quedar en los términos siguientes: “Teniendo en cuenta las razones expuestas en los considerandos del presente decreto, no se harán dotaciones ejidales en los terrenos del Parque Nacional Cumbres de Monterrey, comprendidos dentro de los linderos citados en el artículo primero, con excepción de aquellos terrenos que por tener pendiente de 10% o menos puedan ser aprovechables para cultivos agrícolas”.

ARTÍCULO CUARTO: El Departamento Agrario, al afectar los terrenos comprendidos dentro del Parque Nacional Cumbres de Monterrey, o la Dirección General Forestal y de Caza, al autorizar el aprovechamiento de terrenos que tengan las mismas características por parte de particulares, tendrán especial cuidado de establecer concretamente las limitaciones a que deberán sujetarse los explotantes, y prescribirán del modo más categórico que no podrán emprenderse sino cultivos y trabajos agrícolas que apruebe la dirección General Forestal y de Caza y que no sean susceptibles de causar perjuicio a las ideas medulares que inspiraron la creación de los parques nacionales en general y del Parque nacional Cumbres de Monterrey. Tratándose de resoluciones presidenciales y en materia ejidal, uno de los puntos resolutivos deberá contener de modo expreso esta limitación.

ARTICULO TRANSITORIO.- El presente Decreto entrará en vigor tres días después de su publicación en el “Diario Oficial” de la Federación.

Para su debida publicación y observancia, promulgo el presente Decreto en la residencia del Poder Ejecutivo Federal, en la Ciudad de México, Distrito Federal, a los veinticuatro días del mes de julio de mil novecientos cuarenta y dos, Manuel Ávila Camacho.- Rúbrica.- El Secretario de Estado y Despacho de Agricultura y Fomento, Marte R. Gómez.- Rúbrica.- El Jefe del Departamento Agrario, Fernando Flogio Miramontes.- Rúbrica.- Al C. Lic. Miguel Alemán, Secretario de Gobernación.- Presente.

 

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